21/5/15

25.000 cuentas de Twitter hablando de eSalud en 2015

25.000 cuentas hablando de eSalud en Twitter los primeros meses de 2015. Así se podría resumir unos de los datos más destacables del tan reciente como breve informe 'Estado de la eSalud en Twitter. Informe IIC-AIES / Breve Panorama de la eSalud en Twitter', un trabajo centrado en analizar las comunidades que se originan en Twitter en torno a un tema específico dentro de abanico de la tecnología aplicada a la salud y las conversaciones que se entablan entre los miembros de la misma.

Los referencias analizados en el breve informe generado a partir de los datos extraidos de la herramienta Lynguo y fuentes de Wikisanidadse centran en algo más de dos meses y medio, del 9 de febrero al 29 de abril de 2015. En este periodo se  han analizado términos concretos como eSalud, wearable, app, medicina, app salud, juegos de salud, big data salud, telemedicina, teleasistencia, tics salud, ehealth o salud movil, que fueron tuiteados por más de 25.000 cuentas de usuarios de Twitter, que a su vez crearon más de 67.000 tuits en este periodo.

El informe, muy filtrado y en el que aquí podéis extraer más datos, deja datos muy llamativos como que el 31% de las conversaciones en salud que se llevan a cabo en Twitter incluyen el término eSalud. Apunta, además, los sectores que destacan en cada uno de esos temas, como refleja la infografía extraída del informe y que reproducimos abajo y que confirma el interés constante por los usuarios por términos como eSalud y wearable. También muestra un menor interés por otros términos como tic salud, big data salud y juegos de salud, que son menos usados en las conversaciones en un porcentaje notable. 

Llama la atención este último dato en concreto, que no responde a las expectativas que el big data y los juegos de salud como tendencia el alza vienen demostrando desde hace algún tiempo dentro y fuera de Twitter.














Entre las búsquedas que se analizan, se hace referencia concreta exclusivamente a los términos específicos de esalud /ehealth, wearables y App de medicina/salud y se muestran clasificaciones de referentes en esas conversaciones, entre las que prevalecen mucho más marcas y empresas que personas de carne y hueso, algunas de ellas verdaderos expertos en la eSalud, que no se ven reflejados, lógicamente, por no indicar en sus tuits los términos seleccionados. 

Por último, se ofrece una clasificación global en la que se destacan las 10 cuentas de Twitter que han recibido más retuits y menciones durante el periodo acotado.

• @Consalud es (1141 retuits/menciones)
• @campussanofi (1026)
• @Todo Salud (868)
• @ignacioFALBERTI (666)
• @carloscomsalud (643)
• @comsalud (637)
• @onmedic (426)
• @eSaludqQueremos (325)
• @InfoSmartherapy (320)
• @saludonnet (301)

El informe señala la necesidad de ampliar el periodo de escucha y ampliar la base de datos de Wikisanidad, además de hacer una radiografía de los sectores teniendo en cuenta la evolución en diferentes periodos. No apunta la necesidad de revisar la herramienta, ni la de introducir indicadores como la densidad menciones o retuis por tuits, entre otros puntos que añadir al debate.   

Empresas vs Pacientes en la eSalud ¿Crear la necesidad o cubrir las que ya existen?

El Health 2.0 Europe concluyó justo ayer tras tres jornadas de presentación de proyectos de eSalud europeos, en los que se primó la conversación y las experiencias compartidas. Uno de los platos fuertes y más esperado del día era 'La experiencia del paciente empoderado', una charla que había levantado mucha expectación y en la que se presentó un panel que pretendía explicar cómo las TIC aplicadas a la salud estaba impulsando a los pacientes para que estuvieran más informados, formados y conectados con el resto de actores en el mundo online, y que de nuevo ponía de manifiesto esa relación entre empresa vs paciente y las necesidades de estos últimos. 
Sin embargo, este ejercicio inicial de buenas prácticas se quedó en parte, y a pesar del esfuerzo colaborativo de muchos de los que participaron en él, en la parte más superficial del proceso. Mostró buenas ideas e intenciones, pero no conectándolas directamente con las necesidades reales del paciente, sino con el afán de crear esas necesidades a través de su propia idea. El paciente real y de a pie, de nuevo, estaba ciertamente ausente del papel de emisor, y tenía más protagonismo como receptor, además de estar totalmente eclipsado por los logos de las empresas.  

Lo que quedó claro es que ahora mismo, las empresas están más cerca de crear la necesidad que de realmente cubrir una que ya exista, como explicaba ayer en nuestro blog el consultor Pedro J. Gonzalo, en un análisis muy acertado. 

Algunas de las demos que se hicieron en directo pusieron de manifiesto la capacidad de cosas que puede hacer hoy día un paciente si realmente lo desea, y la amplia forma de hacerlas que puede tener, desde cualquier parte, para convertirse, más o menos, en un súper gestor de su propia salud a través de diferentes herramientas. Algunas de esas demos fueron las de PowHealth (una herramientas para gestionar la salud el paciente desde cualquier lugar), Best Doctors (una forma de conectar pacientes con los mejores doctores), Emperra (telemonitorización) y BaseHealth (prevención al paciente), que os recomendamos visitéis y valoréis vosotros mismos. 

Preguntas en el aire

Sin embargo, en este punto, nos preguntamos ¿El paciente realmente quiere hacer todo esto? ¿Quiere rellenar un montón de datos de salud en un servicio web para luego recibir un feedback? Y vamos más allá ¿El paciente es capaz de interpretar un documento clínico emitido por un ente público (como unos análisis) y transportar esos datos a un dashboard de una empresa o laboratorio clínico para luego mirar gráficas creadas a raíz de su uso? Por tanto ¿Es útil ahora mismo este tipo de herramientas? 

Si este modus operandi se puede demostrar y validar con pruebas fehacientes, ensayos probados y un muestreo de pacientes considerable, que justifique el uso de estas herramientas por su parte con claros beneficios para su supuesto 'empowerment', está claro que los proyectos presentados en esa charla de la Health 2.0 cubren necesidades que ya existen. SIn embargo, si no son capaces, denotarán que están intentando más crear una necesidad que cubrirla. 




20/5/15

La #eSalud, con el enfoque puesto en las ¿necesidades?

Si está sirviendo de algo el Health 2.0 Europe es para ver gran parte de las cosas que se están haciendo en Europa que aúnan tecnología y salud a partes iguales en apenas tres días. La primera jornada tras la inagural dejó muchas ideas avaladas por pequeños y grandes proyectos, y también algunas demos interesantes sobre cómo pretenden funcionar, o ya funcionan, cada una de las citadas. 

El objetivo era mostrar, no solo explicar, como la tecnología puede hacer muchas acciones programadas por el hombre por la salud del ser humano desde un punto de vista práctico: desde monitorizarla, hasta evitar que empeore o hasta incluso salvarla, como pusieron de manifiesto las propuestas de Mobile OCT o los especialistas en mHealth Novarum. Algo que hasta el momento, no es del todo novedoso, porque ya lo hemos visto en otros casos. 

También saltó a la palestra en plena era global esa importancia de la colaboración y la comunicación entre los actores de cualquier sistema sanitario reclamando de nuevo un rol que a veces parece que no tiene. Vino de la mano de algunas demos muy interesantes a cargo de DigitalMedLab (creando valor a través de la salud, la tecnología y también el diseño), InsightMedi (una red para compartir imágenes médicas con muy buena pinta), Creation Healthcare (mostrando mapas de algo tan importante como conversaciones de oncólogos en social media), Doctors.net.uk (ayuda al engagement entre organizaciones y médicos), o del experto en eSalud Luis Luque, cofundador de Salumediaexplicando la importancia de la comunicación y la tecnología en casos como el ébola y hablando de la eHealth en mercados emergentes con otros ponentes.  

Muchos de esos proyectos pretenden recoger las necesidades del mercado, suplir sus carencias o adelantarse a que existan ambas. Entre otras cosas, para que los propios profesionales sanitarios puedan realizar mejor su trabajo y beneficiar al usuario final y a todo el proceso sanitario. Pero desde aquí queremos invocar a la duda para ver si realmente se va en un camino adecuado. 

Cubriendo ¿necesidades?

A pesar de que se vieron muchas demos, no se planteó si realmente cumplen una necesidad real avalada por algún dato. Por ejemplo, y por concretizar en algún caso, ¿los médicos de Europa quieren compartir fotos de sus pacientes a través de algún dispositivo para resolver dudas? ¿Necesitan realmente tantas opciones para hacerlo? ¿Quieren una herramienta nueva optimizada o prefieren hacerlo tal y como lo hacen ahora? ¿Quieren conectar con otras organizaciones y mejorar su engage? ¿Tienen tiempo para ello o les supone demasiado esfuerzo?   

El éxito del proyecto no vendrá delimitado por estas preguntas, vendrá delimitado por la capacidad de servir a los que lo van a usar y que los datos recabados no se queden en una barrera del propio sistema, como dentro de un dispositivo, que no trascienda a otro lugar donde poder ser analizados, y en definitiva, usados para algo que beneficie a alguien. Es más, que eso sea percibido como algo positivo. Con muchos wearables ya hemos visto que de momento no pasan de ser una herramienta para acumular datos sin un claro procedimiento de los mismos. 

En la jornada inaugural se puso de manifiesto que varios wearables como el iWatch están muy capacitados para almacenar datos importantes de cara a mejorar la salud y la calidad de vida. Sin embargo, no quedó tan claro que sirvan para hacer llegar esos datos a una lectura e interpretación para que así tenga sentido su labor de recogida y el usuario final vea la utilidad sin tener que hacer mucho esfuerzo.

En este sentido, el consultor Pedro Gonzalo, nos apunta, haciendo referencia al los relojes inteligentes, y pudiéndolo extrapolar a otras muchas cosas donde la tencnología pinta un papel decisivo que "el punto clave estará en el uso que se haga de la información que pueda recoger. El potencial es grande pero mientras que la información se quede en el 'ecosistema' no habremos ganado demasiado".  ¿Puede ser esta una respuesta válida?

¿Serán capaces algunos de los proyectos vistos en la Health 2.0 Europe de convertirse en masivos y de ser integrados en el día a día de los beneficiarios? 


19/5/15

Apple Watch ¿Un impulso más a la eSalud?

Justo el día que se conocía que Apple Watch retrasará su lanzamiento en España por la sobredemanda de otros países, el Health 2.0 BCN Chapter presentó ayer, en el marco del Health 2.0 Europe, algunas de los usos que el reloj inteligente de la marca de la manzana puede aportar a la salud. Muchas funciones, muchas acciones y sobre todo, muchas potencialidades que tendremos pegadas al cuerpo y en constante contacto con él. 

Arthur Bretonnet, de Soft for You, habló en el Chapter catalán ayer sobre dicho Watch y explicó algunas de las nuevas perspectivas que abre en el sector sanitario, sus funciones y limites, así como aplicaciones concretas para el sector, enfocado a la healthcare y el deporte. 


Entre otras cosas, especificó enfermedades concretas para las que Apple Watch puede aportar algo nuevo, como son la esclerosis múltiple y la Enfermedad de Parkinson, entre otras. Esto es posible porque la banda trasera del Apple Watch cuenta con sensores LED que estarán en contacto con nuestro cuerpo y a través de los cuales se podrán obtener datos directos de nuestro cuerpo en el dispositivo, como, por ejemplo, las pulsaciones, con lo que se podrá monitorizar las mismas mientras hacemos deporte. 

De hecho, el 'iReloj' es capaz de identificar si una persona precisa atención médica por alteración médica prefijada en sus latidos, algo que parece muy útil, si esa información médica, por supuesto, llega a alguien que esté capacitado para entenderla, interpretarla y actuar en consecuencia. 

Pero Apple Watch hará más cosas gracias a las Apps que trae con él y que nos ayudarán a velar por nuestra salud. Apple Watch está capacitado para decirnos cuándo tenemos que tomar una medicación concreta, lo que podría generar un incremento en la adherencia a la misma por parte del paciente medicado. Otras aplicaciones también servirán para monitorizar los niveles de glucosa en nuestro cuerpo, e incluso hay otras en EE UU que permitirán ponernos en contacto con el médico. ¿Las habrá también en España?

Otra función es que este dispositivo puede ayudar en caso de que ocurra un accidente para definir algo tan importante como la identidad médica del paciente, con el beneficio que eso podría tener en algunos casos concretos. E incluso podrá ayudar a personas con discapacidad auditiva

Múltiples funciones: ejercicio

En lo que al deporte y la vida saludable se refiere, Apple Watch medirá tres dimensiones de la actividad física de los que lo porten: el movimiento, el ejercicio y la actividad de pie.  en lo que se refiere a movimiento, ofrece una visión general de lo activo que se está siendo, el anillo de Ejercicio mide los aumentos de actividad causados por el ejercicio y por último el anillo de pie se ocupa de contabilizar el número de veces que estamos de pie al día. 


En este punto surgen preguntas, tan recurrente en otros wearables como ¿Y con todo estó qué hacemos? ¿Se queda en el reloj? ¿Lo miramos y nos congratulamos? ¿Intentamos memorizarlo para luego contárselo a nuestros amigos o al médico? En el caso de Apple Watch toda esta actividad es transmitida a nuestro iPhone, para sí mantener la cadena de Apple, y poder usarla y transmitirla a quién nosotros queramos, recordando que siempre, esa información, de entrada, es privada y pesonal. ¿Estamos ante un nuevo artilugio capacitado de realizar una radiografía de algunas constantes de nuestro cuerpo en materia de salud? 

¿Está la tecnología de Apple capacitada para dar un paso más que el resto y servir realmente al usuario y conectarlo con los profesionales sanitarios? ¿Puede servir de motor de la eSalud? 



11/5/15

¿Cómo conectar una institución sanitaria con los nuevos entornos?

Las últimas dos semanas hemos analizado la situación actual de las redes sociales en las instituciones sanitarias de nuestro país. Hablamos de esa insípida zona de confort en la que se encuentran las que tienen redes sociales, con las que no saben muy bien qué hacer para aprovecharlas mucho más de lo que se está haciendo.

El hecho de que en redes sociales, algunas instituciones sanitarias rehuyan de cosas básicas para el engagement con el usuario como entrar en conversaciones con ellos, renuncien a obtener ese feedback y no vean las ventajas de la interacción con los propios usuarios, las alejan de la posibilidad de aprovechar al máximo las posibilidades de los canales social media para llegar conectar realmente con las personas por y para los que existen. 

Por eso, nos planteamos si podemos hablar de que exista una fórmula del éxito. Indepndientemente de los recursos existentes, queremos proponer una fórmula muy sencilla como punto de partida para conseguir conectarse con los nuevos entornos en los que están los usuarios, de una forma bidireccional y para generar confianza, seguridad y conectividad con el usuario, y no atrancarse sin interactuar, ni ofrecer servicio al usuario por redes sociales. 

Fórmula para aplicar

La fórmula es muy sencilla, basa la necesidad de generar reputación e imagen de la institución sanitaria en las redes sociales a base de una estrategia definida y unos objetivos marcados, promoviendo la interacción y favoreciendo las conversaciones con todo tipo de usuarios (y no solo con los influencers y relevantes), a lo que hay que sumar la vocación de ofrecer servicio al usuario o paciente en redes sociales y crear una verdadera comunidad en la que se vea la red social de la institución sanitaria como una puerta de información y servicios también por ese canal.




De esta forma, pondríamos la primera piedra para conectar las instituciones sanitarias con los nuevos entornos a través de las redes sociales, y no hacerlo por miedo a la crítica y a evitar riesgos en un nuevo entorno, en pos de otros más tradicionales. 

Resulta importante no caer en vícios adquiridos por el background de otros sectores que tienen las redes sociales debido a sus primeros años de vida en los que aún no se imaginaba la penetración que tienen actualmente en la sociedad global.


7/5/15

Instituciones sanitarias y nuevos entornos ¿Realmente conectados?

Se habla mucho de los nuevos entornos, de las organizaciones que tienen presencia en ellos, y de lo que están haciendo. Sin embargo, no se habla tanto de las organizaciones sanitarias como hospitales, clínicas, asociaciones de pacientes, administraciones, etc., que no tienen presencia en los nuevos entornos, como por ejemplo, las redes sociales. Algunas se limitan simplemente a solo figurar en Internet a través de otras páginas, a través de datos físicos o abriendo perfiles social media que no optimizan todo lo que podrían.

Aunque parezca que todas las instituciones sanitarias están realmente conectadas con los nuevos entornos y a la vez conectadas con ese usuario final para el que existen, no siempre es así. Por eso la reflexión que hoy nos preocupa es ¿Qué pasa en España con las redes sociales de las organizaciones sanitarias? ¿Cuándo se van a utilizar sin miedo para conectar con la sociedad? Es el fondo de esta cuestión a donde queremos llegar.

Escenario actual

Actualmente gozamos de un escenario positivo en el que existen nuevo canales propiciados por las TIC que pueden conectar cualquier institución  sanitarias con los usuarios en los nuevos entornos, véase redes sociales, por ejemplo. Además, existen pacientes muy activos en Internet, decididos, demandando información sobre salud, y con ganas de protagonismo justificado. 

Sin embargo, no hay que pasar por alto una parte no tan positiva de este escenario. Algunas instituciones sanitarias no tienen, ni se plantean, presencia en redes sociales, y además, estas redes están vistas como un hervidero de problemas: crisis, miedos, metidas de pata, vertedero de críticas, etc. Con un background procedente de otros ámbitos nada postivo. Personajes relevantes y marcas involucradas (precisamente esta misma semana Ballantine's ha sido presa (o no) de esta circunstancia) en crisis por errores o consecuencia de sus propios mensajes que hacen temer a los encargados de dar el paso adelante que les suceda algo parecido. ¿Y si me pasa a mi? ¿Qué daño me haría?

Esto produce que a pesar de que las búsquedas en Internet sobre salud sigan creciendo (un 15% de 2011 a 2014, por ejemplo) y 7 de cada 10 españoles busque información sobre salud en la Red, los datos no acompañen a este crecimiento. De los aproximadamente 800 hospitales que hay en España, apenas algo más de 100 tienen Twitter y Facebook, y apenas 20 cuentan con herramientas tan poderosas para conectar con la sociedad como blogs. Quitando alguan que otra institución que sería una excepción a la regla, las cifras no avalan.

Desconexión

Entonces, ¿por qué se produce esta desconexión entre organizaciones sanitarias y usuarios en redes sociales? ¿Están tan conectados cómo  pueda parecer? 

  • Falta conexión con los usuarios, con los potenciales pacientes o los pacientes. Conseguir implicarlos, ese engagement del que se habla tanto. No se está entendiendo cómo comunicar con ellos en los nuevos entornos, a un mismo nivel.  

Conclusiones

Aplicando la lógica, lo que no se entiende es por qué sucede esto. Las redes sociales son lugar donde está el paciente, se le puede escuchar de primera mano, se le puede decir lo que quiera, cuando se quiera y como quiera… ¿No es esto el paraíso? ¿O al menos no debería serlo?

La teoría de la lógica aplicada dice que sí, sin embargo, existe un problema que rompe cualquier lógica: el miedo a la crítica. El temor a la innovación, a tomar cualquier riesgo antes de cometer un error.  El miedo al fracaso, a ponerse en evidencia, hace que muchas instituciones estén fuera de los nuevos entornos. Ese sentimiento de ser señalado como fracaso, tan absurdo. Como si el fracaso fuera algo realmente malo y no la primera piedra para aprender de la experiencia. Ese sentimiento tan español. 

Y el miedo acompañado por un temor a la crítica tremendo. Tener miedo a una respuesta crítica, de nuevo, es totalmente absurdo. El que quiera criticar, lo va a hacer de todas formas, en redes sociales, en la pescadería o en la consulta del médico. No hay que dejar condicionarse por este pensamiento. Hacerlo, puede ser una oportunidad perdida. Y explicamos las razones: Por primera vez en muchos años, existe una gran autopista inmensa para llegar al paciente, sin tener que explotar muchos recursos. Mientras no se haga nada o no se haga bien las cosas, los mensajes no calan, no llegan, no están adaptados al canal y por tanto no impactan y se comete el error de desaprovechar un gran canal. 

Desaprovechar una oportunidad es el mayor error que se puede cometer, y no equivocarse ni fracasar. Una frase que debería ser de cabecera de todos los que estamos interesados en una mejor comunicación siempre entre todos los actores de la eSalud. 




5/5/15

eSalud: radiografía de la primera pestaña de Google en 2015

La primera pestaña de Google es el objetivo más codiciado por algunos en sectores concretos visto como ese escaparate que necesitan para comunicar su mensaje y captar la atención de los usuarios. Un lugar en el que han llegado por la fórmula de un algoritmo que supuestamente pocos conocen a la perfección. 

En este sentido, estar entre las 10 entradas que el buscador Rey muestra en sus búsquedas es algo que no todos pueden disfrutar. Se traduce en la mayoría de las ocasiones en reputación, visitas e ingresos gracias a una visibilidad notable al aparecer en ese lugar. Si buscamos en Google.es por la palabra eSalud (a fecha de 3 de mayo de 2015), podemos hacer una clara radiografía de lo que Google prioriza, y a quién, porque algunas posiciones suelen intercambiar cada cierto tiempo, hay una serie de portales, webs y blogs que se mantienen en el Top 10. 

Top 10 búsquedas en Google.es

Empezando a repasarlas, de las 10 entradas que muestra Google por eSalud en más de 400.000 búsquedas, la 1ª, lógicamente inamovible, es la entrada de wikipedia, que lo ha sido todo 2014 y 2015. Una página no excesivamente completa y que recibe muchas modificaciones, pero que es la referencia de la búsqueda de la palabra en castellano para muchos, y que está hecha, libremente, por los propios usuarios.

La segunda y tercera entrada es para el portal LaeSalud.com, una iniciativa de la Agencia Comsalud de crear un portal en castellano monotemático sobre la eSalud que está en funcionamiento difundiendo la eHealth desde 2014. Google muestra tanto el portal (2ª entrada) como la definición de eSalud (3ª).  

Como cuarta entrada está la iniciativa eSaludAsturias, unas jornadas que nacieron en 2014 para impulsar las TIC en salud en varios ámbitos.  En quinto lugar está La eSalud que queremos como primer blog que aparece, mientras que en sexta posición está la página del Primer Ensayo sobre la eSalud española. 


El portal del Seguro Social de Salud de Perú, EsSalud, ocupa la séptima plaza y se cuela como primera web latinoamericana, por delante de Oblikue Consulting, una landing de información económica del sector sanitario, que es octava y la Organización Panoamericana de la Salud (PAHO), que es novena.

El Top Ten lo cierra el proyecto de formación eSalud Knowmada, llevado a cabo por Jesús Garrido, autor de Mi pediatra online y puesto en marcha hace menos de un año. 

Cambios

A pesar del baile que suele haber en las últimas posiciones, lo cierto es que solo 4 entradas repiten desde febrero de 2014, cuando realizamos la anterior radiografía, como son la wikipedia, la PAOH, el portal peruano EsSalud y este blog. 

Google muestra que en un tanto porcentaje muy elevado para estar en la primera pestaña de eSalud hay que apostar claramente por difundir y divulgar el término en sí de una forma constante para poder entrar en el Top 10.

27/4/15

La insípida 'zona de confort' de las instituciones sanitarias en las redes sociales

Más allá del debate de tener presencia en las redes sociales si eres una institución sanitaria, o no tenerla, existe un debate posterior para las organizaciones que sí han decidido abrirse un perfil en cualquier red social, ya sea Facebook, Twitter o alguna otra. Existe otro debate, no por posterior menos importante, que se centra en analizar si realmente una vez que se tiene presencia en redes sociales existe una zona de confort en la que se quedan las propias instituciones sanitarias. ¿Es así?

La zona de confort es una expresión muy utilizada en psicología, y las redes sociales, precisamente permiten trazar muy bien un perfil psicológico de la persona que está detrás de ellas. Viene a ser la zona metafórica en la que se encuentran las instituciones sanitarias cuando están en un entorno en el que dominan (los canales tradicionales que no son las redes sociales, donde todo es cómodo y no requiere tanto esfuerzo ni tanto riesgo). En un bucle en el que conozcamos los problemas a los que nos enfrentamos, lejos del riesgo. 

Aplicada a este caso, nos referimos al acomodo del que gozan algunas instituciones sanitarias en materia de redes sociales una vez que crean un perfil, y en el que dejan de tener todas las iniciativas necesarias para que realmente cumplan una función que vaya más allá de una estrategia de mínimos, por miedo a tener un problema o realizar acciones nuevas o desconocidas y que requieran conocimientos que no se tienen o situaciones a los que no se han enfrentado. Lo que ratificaría le peligro de salir de la zona de confort, por tanto, de no utilizar las redes sociales más allá de lo que se hacía antes de que existieran.  

Esa zona de confort se traduce en no poner en manos de profesionales expertos en redes sociales las mismas, ni dedicar recursos a ellas, sino utilizarlas solo 'de vez en cuando', cuando el propio trabajo lo permite y sin una estrategia clara. Es decir, derivarlas a alguna persona 'que tenga tiempo de hacerlo' y que pueda llevarlas de forma decente (insípida). 

Zona de confort: sin objetivos

Sucede también que una vez que se abre el perfil se olvidan algunos de los objetivos que se pueden cumplir en las redes sociales, como acercarse mucho más al paciente, tener una vocación puramente de servicios hacia ellos, extender el brazo de información físico o a un plano virtual o divulgar información sanitaria útil y enfocada a los usuarios, y se convierten en meros transmisores de mensajes demasiado institucionales, unidireccionales y sin un enfoque claro, asumiendo funciones que no le corresponderían y no aprovechando las ocasiones que se le presentan.

Ante este panorama, acaban viviendo en una zona de confort, en la que supuestamente más que un servicio a la salud acaban siendo una especie de servicio de branding de una marca, que en este caso es una organización sanitaria, que en caso último existe por el paciente, lo que les deja un espectro muy amplio no cubierto, debido, precisamente, a esa zona de confort.

Por tanto, ¿es la zona de confort el enemigo de un uso más activo y más aprovechado de las redes sociales por parte de las instituciones sanitarias? Podemos contar con los dedos de las manos las organizaciones sanitarias españolas que realmente están apostando por considerar ese canal como uno más para llegar al usuario, ser capaces de adaptar su lenguaje a él y de conseguir el impacto que realmente quieren en el usuario. Es decir, podemos contar de nuevo con los dedos las organizaciones sanitarias que no se conforman con realizar acciones de mínimos dentro de sus limitaciones mínimas y apuestan por cruzar los límites e ir más allá, creando, arriesgando y, por qué, innovando en un nuevo canal con mucho potencial pero en el que todavía muchos prefieren no involucrarse.

Las zonas de confort han acompañado siempre al ser humano, y muchos de los que las disfrutan acaban queriendo salir de ellas a toda costa, a pesar de encontrarse atrapados en las mismas. ¿Podrán las instituciones sanitarias hacer lo mismo y dar un paso más allá dejando la neutralidad y la insipidez como una anécdota de sus inicios?

Creer en las redes sociales y tener claro qué se quiere hacer y dónde se quiere llegar (y atreverse poniendo recursos para ellos), puede parecer algo prepotente, pero realmente puede ser algo polivalente para la propia institución sanitaria.  

¿Momento de la reflexión?