24/4/15

Las redes sociales de las instituciones sanitarias ¿Realmente audaces? (II)

¿Son las redes sociales de las instituciones sanitarias realmente audaces para conseguir que sus mensajes impacten? Así concluíamos ayer la primera parte de nuestro artículo en el que intentábamos analizar si realmente se podría arriesgar un poco más, innovar, atreverse a cambiar el tono utilizado o acercarse más a los usuarios de las redes sociales de las instituciones sanitarias españolas.

Cuando hablamos de instituciones sanitarias españolas nos referimos a hospitales públicos, hospitales privados, clínicas, órganos de gobierno como Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Secretarías Generales, Delegaciones de Gobierno, Direcciones Generales, etc. 




La mayoría de ellas tienes una amplia presencia en Internet, a través de los nuevos canales como son algunas redes sociales. Sin embargo, en casi todos los casos, la presencia es exclusivamente para cumplir el expediente. Su forma de comunicar, de aportar y de lanzar el mensaje no va más allá del mensaje tradicional y es incapaz de adaptar el mensaje por un lado a los nuevos canales, y por otro, a los usuarios que están en ellos. Sigue habiendo esa distancia pre TIC, que las TIC han echado abajo en muchos casos. Sigue habiendo ese miedo a hacer algo que reciba alguna crítica. 

Falta de...

Quitando algunos casos muy contados (sobre todo en hospitales privados y alguno que otro público), en la mayoría de instituciones sanitarias españolas se ha volcado sus comunicaciones en las redes sociales, sin noticias de ningún tipo de innovación en la forma de comunicar. ¿Falta de audacia? ¿Falta de confiar en un equipo que lo haga? ¿Falta de recursos? ¿Falta de ganas? ¿Indiferencia? 

En la mayoría de las ocasiones falta un lenguaje más cercano al que en verdad necesita el usuario y se carece de una vocación de atención al cliente, en este caso, al usuario, que con tanta utilidad ofrecen las redes sociales en otros ámbitos. Muchas de las instituciones sanitarias se limitan a cumplir el expediente o a limitar el tipo de información que ofrecen realizando un filtro pensado más que para ellos y poniendo muy cara la interacción, y por tanto el debate, la razón de ser de las redes sociales, yéndose al lado contrario de donde deberían estar y convirtiéndose en emisores de mensajes no focalizados en sus usuarios. Algo que, sinceramente, no se entiende. 

Esto no es algo nuevo, pasaba hace algunos años, y sigue pasando, aunque ligeramente en mejor medida, en las instituciones sanitarias españolas. Es más, cuando alguien o algo intenta innovar o llevar a la institución a ese campo de batalla, le ponen el dedo encima y lo señalan, lo apartan o le niegan la entrada por esa puerta, antes ni siquiera de poder demostrar todo lo que se puede hacer que no se está haciendo. ¿Es esta la dirección correcta? ¿Viven en una zona de confort desde que se insertaron en redes sociales

Como siempre, la reflexión es vuestra.

23/4/15

Las redes sociales de las instituciones sanitarias españolas ¿Realmente audaces? (Acto I)

En plena efervescencia de empresas, personas, instituciones (en definitiva marcas),que no paran de intentar llamar la atención de cualquier forma sobre su comunicación a través de redes sociales, ha saltado muchas veces a la palestra el debate sobre dónde está realmente el límite para innovar o hacer cosas nuevas a través de los nuevos canales para, finalmente, ofrecer un mensaje que cale a la audiencia sin pasar la frontera del sentido común, entendiendo que como audiencia, el usuario que está detrás de la red social. Es decir, la persona.  


Como casos más llamativos -y por cercanos- citamos dos muy recurrentes, que además tuvieron algún 'rifirrafe' muy sonado en 2013: las redes sociales de la Policía Nacional, la cuenta más seguida del mundo o la división española de Media Markt. Ambos instituciones/empresas, una pública, otra privada, decidieron hace ya unos años dar una vuelta de tuerca a sus redes sociales. Los primeros, utilizando un lenguaje muy cercano al usuario, respondiendo a cualquier duda y convirtiendo su timeline en una lista de consejos e información útil (de verdad) para sus usuarios, transformando a la misma Policía, esa con imagen habitual de ente al que temer, en un colega que te avisa de lo que puede pasar, de tú a tú. Sin intermediarios. 

Los segundos, decidieron aprovechar cualquier resquicio de oportunismo para colarse entre el espacio que hay entre la actualidad y el ruido en redes sociales, extrapolando sus mensajes en otros canales y espíritu a las redes sociales a la perfección. Y también lo han conseguido en muchas ocasiones, colocando su mensaje en un lugar idóneo y consiguiendo que cale mucho más que cualquier otro. ¿Profesionales brillantes con estrategias milimetradas? ¿Casualidades? ¿Más cerca de lo primero que de lo segundo?

Conclusiones ¿extrapolables? 

Lo que sí que podemos hacer es intentar extraer conclusiones que sirvan a las instituciones sanitarias para que sus mensajes por redes sociales sean capaces de calar, impactar y llegar tanto como los de esta institución y empresa, siempre que, por supuesto, se salven las distancias, y se tenga en cuenta que el usuario final en redes sociales de una institución sanitaria es un paciente o un potencial paciente, con lo que eso conlleva. En el caso que nos ocupa, se trataría de mensajes son información sanitaria, importante, y que necesitan el máximo impacto para ejercer el efecto más amplio posible. 

Por tanto, es el momento de reflexionar sobre muchos aspectos que hagan valorar si se está haciendo todo lo posible en un campo en el que hay mucho recorrido ¿Existen actualmente instituciones sanitarias capaces de colar un mensaje sobre algún aspecto importante y con utilidad para sus usuarios entre los más viralizados del día en España?

¿Están aprovechando los resquicios que la actualidad deja para poder colar en ellos campañas, mensajes, comunicados u otras informaciones que necesitan difusión por la importancia que tienen para la población? ¿Alguna institución sanitaria es capaz de conseguir un TT sanitario enfocado a la población en general más allá de #UnDíaMundialDeX que llame la atención y sensibilice a la población sobre algún tema de interés sanitario? ¿Son las redes sociales de las instituciones sanitarias realmente audaces para hacerlo? ¿Creéis que las instituciones sanitarias lo está haciendo ya sin aprovechar ninguna percha de actualidad como por ejemplo la crisis del ébola o el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA? ¿Recordáis alguna campaña sanitaria de prevención o divulgación con calado alto pensada y focalizada en redes sociales o transmedia como si ha pasado con otras? 

Continúa en el Acto II 










22/4/15

5 razones por las que un hospital debe estar en las redes sociales

En algún momento, un hospital se ha planteado tener presencia en redes sociales. Algunos de ellos han decidido responder en positivo a esa pregunta y abrir perfil en redes sociales motivos por diferentes objetivos (o eso esperamos). Sin embargo, otros habrán decido no estarlo. En otros casos ni se lo habrán planteado. Por eso, queremos abordar hoy un artículo apuntando motivos por los que se justifica la presencia de un hospital en las redes sociales. 

En este sentido, apuntamos algunas razones por la que un hospital debe estar en las plataformas sociales dando servicio también por ese canal a sus usuarios. Ahí van: 

Generar marca Es importante que la propia institución sea capaz de construir una imagen de lo que supone a la sociedad para la que trabaja. Es su labor está desarrollar un conjunto de atributos y valores que quieren que sean percibidos como únicos, distintos y coherentes por los consumidores. Es decir, generando una marca el usuario/paciente obtendría una garantía de que los servicios son reales. Para generar marca en un medio online, las redes sociales apoyan esta construcción. El hospital que quiera generar marca con su sello propio, no debe dejarlas de lado. 
Generar confianza Tras la generación de la marca, está la generación de la confianza. Una institución sanitaria debe ofrecer confianza al paciente, tanto si es pública o privada, por lo que las redes sociales pueden ser un buen aliado para ampliar su generación de confianza ofreciendo servicios al usuario y llevándoselos a su misma palma de la mano.  

Educar y formar al usuario La educación y la formación, esos dos pilares tan importantes para el ser humano y que a veces se olvidan o bien por descuido o bien por falta de medios. Sin embargo, conlas redes sociales eso no sucede porque pueden ser herramienta tanto básica como de apoyo para educar y formar a un usuario, paciente o futuro paciente. A través de ellas se pueden trabajar conceptos, protocolos y ampliar el conocimiento de todas las partes involucradas en el proceso.   

Promover la salud Muy ligado a la educación y a la formación tenemos la promoción de la salud. Si las redes sociales sirven para algo, es para impactar, calar y amplificar con el mensaje. Llegar más y más lejos puede ser el objetivo perfecto para utilizar las redes sociales en la promoción de la salud. Un medio en el que cada vez hay más usuarios ¿Cómo no usarlo para promover la salud?  
Crear compromiso Más allá de crear marca, generar onfianza, eduar y promover la salud, las redes sociales pueden ir más allá y conseguir algo muy importante: conseguir que los usuarios presentes en las redes sociales se comprometan con la salud y así involucrarlo en el propio sistema sanitario para mejorar la relación. 

Estas son cinco razones por las que creemos que un hospital debe estar en redes sociales, pero existen más. 

¿Sumarías alguna otra? ¿Estás de acuerdo con la presencia de un hospital en las redes sociales? ¿Qué crees que puede hacer en ellas? 

21/4/15

De la telemedicina latente a la patente: la fase de tangibilización

Cuando hablamos de tangibilización de la eSalud, un término al que ya nos hemos referido alguna que otra vez en este blog, hablamos de ese proceso en el que un usuario/paciente/profesional sanitario/persona comprueba que la eSalud es algo que le beneficia directamente de forma tangible, para incorporarlo a su día a día con el fin de proporcionar una atención de mejor calidad y más personalizada. Soluciones para que problemas del día a día dejen de serlo. Mientras antes empecemos a definirlas, más pronto se implantarán.

A pesar de que el debate de la eSalud y su impacto en los usuarios va en crecimiento, y que existe un alto número de proyectos que están luchando por ser tangibles y que cada día interesan más a la sociedad en general, la realidad es que todavía hay muchos otros a los que les cuesta demostrar que son realmente útiles en el día a día a los actores de la eSalud y que no se quedan en la novedad inicial por diferentes barreras. 

Precisamente por esto, en este contexto, la eSalud sigue necesitando más casos de éxito, proyectos tangibles, avalados por números y datos, que se perciban como realidad que mejoran la calidad en la atención de los pacientes, y no solo conclusiones teóricas, sino también casos prácticos aplicados a la realidad diaria, que sigan indicando el camino hacia dónde dirigirse con más claridad. 

Telemedicina contra el Parkinson

La telemedicina está siendo uno de los campos que más está tejiendo una red de proyectos capaces de llegar al paciente y ofrecerle una respuesta más personalizada y más adecuada a sus necesidades. Actualmente,  no solo existe esa telemedicina patente, que se ve, que se realiza, que se percibe y que todos los actores de la eSalud pueden conocer en cualquier canal online o incluso offline. 

Existe una telemedicina latente, en la que se está trabajando desde hace años en materia TIC, y que empieza a dar sus frutos aplicándose a casos reales en pequeña escala, y que se espera que los próximos años marque la mejora en los procesos de tratamiento de muchos pacientes y que puede atacar diferentes enfermedades, una por una, para llevar una mejora a cada campo del que se ocupa. Algunas organizaciones empiezan a ofrecer los resultados de proyectos que empezaron hace años y que van más allá de lo que se está haciendo hasta ahora y sus beneficios teóricos generales, sino que pretenden demostrarlo con resultados concretos. Hemos visto varias iniciativas en este campo en los últimos años, que avalan la necesidad de demostrar lo que sirve, y por tanto, validarlo, basándose en datos que lo avalen.

Experiencia  inicial 

Esta semana se han presentado las conclusiones de REMPARK, un proyecto europeo de telemedicina que está coordinado por la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC)  y en el que participan el Hospital Quirón Teknon, Telefónica, la Asociación Europea de la Enfermedad de Parkinson (EPDA), así como varios centros de investigación y empresas de Alemania, Portugal, Italia, Israel, Irlanda y Suecia. 

Este proyecto ha contado con la participación de 50 pacientes con Parkinson de España, Italia, Irlanda e Israel que han colaborado con él desde su propia casa. Un número relativamente pequeño, pero que es un inicio.  Gracias a esta colaboración de múltiples instituciones y actores implicados trabajando globalmente se han obtenido unos resultados preliminares buenos, según los propios impulsores del proyecto, entre los que destacan: 
  1. Aumentar la independencia de los pacientes aumentando su autogestión y dotándolo de herramientas que le ayuden a controlar las fluctuaciones de su enfermedad.
  2. Mejorar la gestión de la enfermedad, el tratamiento y la rehabilitación de los pacientes, evitando aspectos como ingresos.
  3. Poder gestionar cualquier cambio que experimente el paciente en tiempo real.

En definitiva, si se incorporara este sistema como herramienta de diagnóstico y seguimiento de la enfermedad, contribuirá a mejorar el sistema sanitario, proporcionando una atención de mayor calidad y más personalizada a los pacientes de Parkinson, y haciendo un uso más sostenible de los recursos utilizados. Sería algo revolucionario para muchos pacientes. Por tanto, ¿no es esto una ventaja clara de lo que puede aportar la tecnología aplicada a la salud a un sistema sanitario empoderado por la tecnología?  

Ahora quedan otras barreras para este tipo de proyectos, como conseguir una certificación o realizar un piloto más masivo, pero se está mucho más cerca de probar como funciona en un número más amplio con el que se pueda conseguir una validación y una experiencia real fuera del proyecto. Para ello, no solo hay que implantar una solución como esta, sino que hay que darle la coyuntura que necesita y facilitar la entrada a más pacientes y más profesionales sanitarios que lo puedan validad y decidir si realmente les sirve o no.

Tras esta experiencia, llena de buenas vibraciones, podemos pensar (y fantasear) que si se realizara un proyecto de telemedicina aplicable a un grupo más amplio de dolencias o patologías durante un tiempo determinado aportando datos que validen sus aportaciones ¿No se estaría dando un paso adelante gigante de cara a un futuro inmediato? 

Toda la inversión que se está haciendo en I+D en la eSalud es la fase previa para llevar soluciones al mercado que beneficien a todos los actores del sistema sanitario, y a la que vez, lo validen y le den continuidad a esa fase previa en lo que sea una fase inicial de los proyectos que vendrán en el futuro. ¿La fase de tangibilización está cada vez más cerca? 




20/4/15

Ensayos sobre la eSalud: ¿Existe miedo escénico a las Redes Sociales?

La comunicación entre todos los actores de la eSalud se ha revelado como básica en los últimos años, teniendo lugar en nuevos canales y por ende en 'nuevos terrenos'. Sin embargo, y a pesar de que cada vez fluye más gracias, entre otras cosas, a las redes sociales -por citar algunas-, hay todavía actores como instituciones, hospitales u otro tipo de organizaciones sanitarias que no terminan de ver clara la utilidad de algunos canales para conseguir una comunicación que llegue más y que aporte más valor a su día a día y su relación con otros actores. 




Aproximadamente, más del 82% de los usuarios de Internet utilizan las redes sociales, pero algunas instituciones sanitarios siguen sin estar presentes activament en ellas. La razón  ¿Recelo? ¿Miedo? ¿Respeto? ¿Falta de recursos? ¿Desconfianza? ¿Qué es lo que sucede para que algunas organizaciones sanitarias digan NO al uso activo de las redes sociales como herramientas para entablar un canal directo con sus usuarios y potenciales pacienes (la sociedad en general)? Algunas no tienen redes sociales, otras las tienen y no las usan, otras las tienen y las usan sin utilizar su potencial con una estrategia basada en mínimos y evitando cualquier tipo de interacción o conversación ¿Justo lo contrario de lo que deberían hacer? 

Uno de los puntos que más preocupa y paraliza a las instituciones a la hora de implantarse en redes sociales es el miedo a cometer un error. Ese miedo que tanto paraliza al ser humano y a sus actos se basa en el temor a que al tener presencia en ellas existan comentarios o reacciones negativas, que puedan ser contraproducentes. Una crítica, un comentario fuera de lugar o un ataque verbal por escrito que a muchos de los que gobiernan las instituciones les hacen preferir no tener presencia en las redes sociales. Para culminar el terror, el miedo a que aparezca un troll y que les perjudique su imagen decanta la balanza hacia el NO en muchos de los casos. 

Arriesgarse e innovar

Sin embargo, ¿es correcta esta forma de pensar? Renunciar a utilizar o abrir un nuevo canal con los usuarios para los que trabajas y existes ¿Solo por miedo? ¿No es mucho mejor combartirlo? ¿Arriesgarse? ¿Innovar? 

De entrada, ninguna labor comunicativa está exenta de riesgo, tanto si es on como offline. En el momento que se emite un mensaje, que se comunica, se expone a la crítica, a la opinión, a la reacción. Sin embargo, eso no tiene por qué ser malo si se hace con sentido común. Por ejemplo, un hospital está expuesto a la crítica siempre, tanto en un perfil de Twitter, de Facebook, como en cualquier otro lugar. El que quiera hacerlo, lo hará igualmente en el canal que pueda, tanto off como online. El hospital que decide no estar en redes sociales por miedo a la crítica, según este argumento, está cometiendo un error, privando a sus potenciales usuarios online de su servicio, solo por miedo.  

En España existen abundantes ejemplos de hospitales que quieren romper las barreras y llevar la comunicación al usuario, fluida, por ese canal, pero también existen otros muchos que miran con recelo abrir ese canal de comunicación. ¿Por miedo? ¿Por desconocimiento? ¿Por alguna razón?

Un ejemplo del que ya hemos hablado otras veces en este blog es el del caso del Hospital Sant Joan de Déu, que tiene muy definida su política en redes sociales y es el mejor ejemplo en nuestro país de como puede abordar una organización sanitaria su presencia en redes sociales, con la clara finalidad, como ellos mismos apuntan, de "acercar el centro a la ciudadanía y establecer conversaciones interesantes" y "potenciar la presencia del centro, de sus servicios y de sus profesionales en la Red y favorecer un contacto abierto y transparente".  ¿Por qué no hacerlo si se tienen recursos?¿Por qué no ponerlos si no se tienen?

¿Se puede seguir perdiendo esta oportunidad de obtener un feedback, informar, formar, dialogar y comunicarse mejor con el usuario por y para el que existes? ¿No es momento de eliminar esta barrera y poner recursos para ello? Las organizaciones sanitarias deben estar más cerca de sus usuarios a través de las redes sociales y contribuir a una mejor relación institucion-médico-paciente. ¿No está justiicado correr riesgos e innovar para mejorar? 

Es hora de convertir las potencialidades de los nuevos canales en realidades. 

31/3/15

Siete webs en español con información recomendable para el paciente oncológico

Durante el mes de marzo hemos dedicado nuestros contenidos al paciente oncológico y a su relación con Internet, contando con el testimonio y la experiencia de varios profesionales del MD Anderson Cancer Center de Madrid, los cuales han ofrecido recomendaciones para el mismo en su aventura en la búsqueda de contenidos, a través de varios artículos que ofrecían consejos, recomendaciones y problemas que se puede encontrar en Internet este tipo de paciente.

En este artículo queremos indagar en los lugares a los que puede acudir un paciente oncológico que quiera informacion sobre su enfermedad ¿Qué páginas son las correctas? ¿Cuáles recomendar? En el universo de contenido de Internet, existen muchas páginas con contenidos de este tipo, pero solo algunas son recomendable. ¿Cuáles? La radioncóloga Virginia Ruiz nos amplia sobre este importante punto. "La información que se ofrezca al paciente con cáncer debe estar basada en la evidencia científica del momento, pero debe alejarse del alarmismo o el fatalismo y dejar siempre abierta una puerta a la esperanza, incluso en las situaciones difíciles".

Según su punto de vista, las webs de contenido para pacientes deben tener un lenguaje sencillo y accesible al paciente, pues es habitual encontrar información muy rigurosa pero que el paciente medio es incapaz de traducir y asimilar. "La información en oncología es muy sensible, pues la asociación de la palabra cáncer con la muerte está muy arraigada en nuestra sociedad", explica.

En este sentido, ofrecemos siete web en español recomendables y con información rigurosa para que el paciente oncológico busque información avalada por profesionales sanitarios.

1. AECC La Asociación Española Contra el Cáncer tiene una información contrastada y muy accesible, con infinidad de enlaces y guías útiles en cualquier tumor y situación. También cuenta con material audiovisual de gran calidad. VISITA LA WEB 

2. GEPAC El Grupo Español de Pacientes con Cáncer tiene también una información rigurosa, presentada de una forma atractiva y cuidada, con información de los grupos asociativos de pacientes y muy activa tanto a nivel de internet como con actividades presenciales. VISITA LA WEB 

3. NCI El Instituto Nacional del Cáncer de EEUU (National Cancer Institute de EEUU) tiene información en español, de alta calidad con todo lujo de detalles acerca de los tratamientos e incluso ensayos clínicos en marcha en cada patología. Es una página con una larga trayectoria e información actualizada de forma constante y permanente.  VISITA LA WEB 

4. CURADOS DE CÁNCEREs una página web vinculada al grupo IMO (Instituto Madrileño de Oncología) con información práctica y ofrecida en sentido positivista. Tiene material audiovisual muy bueno y oncoguías útiles para pacientes. VISITA LA WEB

5. ONCOSALUDABLEEs una página web avalada por la Sociedad Española de Oncología Médica que aborda aspectos de calidad de vida de los pacientes oncológicos y responde a preguntas frecuentes de los pacientes, despejando así dudas sobre cuestiones que los pacientes no encuentran respuesta en la consulta médica cotidiana. VISITA LA WEB 

6. MD ANDERSON CANCER CENTER MADRIDLa web de este centro oncológico ofrece sobre varios aspectos que envuelven al paciente con cáncer y a su entorno, como un glosario del cáncer, prevención del mismo, vivir con él o ser familia de un paciente oncológico. Sus contenidos han sido creados por profesionales oncológicos.  VISITA LA WEB 

7. CLÍNICA UNIVERSIDAD DE NAVARRALa Clínica Universidad de Navarra ofrece una guía de la A a la Z de enfermedades y tratamientos, entre la que encontramos abundante información rigurosa sobre el cáncer, además de una sección de actualidad con noticias y blogs.  VISITA LA WEB

Estas son algunas de las páginas de Internet recomendables para buscar información de interés para el paciente oncológico. ¿Conoces más?

24/3/15

¿Qué puede hacer un profesional sanitario para estar más cerca del paciente oncológico en Internet?

Internet puede cambiar la relación del paciente oncológico con su enfermedad y los médicos que lo traten. La llegada de las nuevas tecnologías ha sido aprovechada por los actores del sistema sanitario, tanto por los especialistas como para los pacientes en general, y también por los pacientes oncológicos en particular, que han visto en Internet una fuente de información desde que son diagnosticados hasta todo el desarrollo de su enfermedad.

Muy importante es tener en cuenta todos los aspectos que caracterizan al Dr. Google, y también saber lo que no se debe hacer si se busca información para no caer en contenidos no rigurosos o alejados de la realidad del propio paciente.

En este nuevo artículo, en colaboración con el MD Anderson Cancer Center de Madrid vamos a introducir una nueva perspectiva que va más allá del que un médico aconseje a un paciente oncológico sobre cómo buscar información en Internet. Vamos a apuntar algunas acciones que el profesional sanitario puede realizar para estar más cerca del paciente oncológico en Internet, para que el paciente lo pueda encontrar en la red cuando busque información sobre su enfermedad.

1. Colaborar en organizaciones o plataformas de pacientes online como asesores médicos para resolver dudas a los pacientes que lleguen a buscar esa información.

2. Colaborar en la elaboración de los contenidos de páginas webs orientados a los pacientes y a otros profesionales.

3. Crear un blog o colaborar con bloggers o periodistas para dar información fiable sobre últimos avances en oncología, nuevas líneas de tratamiento, romper mitos y creencias alrededor de la enfermedad. Poporcionar información fiable y adaptada a la población general sin caer en un lenguaje excesivamente técnico para que sea comprensible por los usuarios que lleguen interesándose por esa información.

¿Qué más cosas puede hacer un profesional sanitario para estar más cerca del paciente oncológico en Internet? ¿Qué más harías tú? 

15/3/15

¿Cómo ayuda un oncólogo a los pacientes que buscan información por Internet?

Se puede dar la situación de que un paciente oncológico llegue a la consulta con su médico con un montón de dudas y de papeles que ha extraído de sus búsquedas por Internet. En ese caso, el paciente puede venir con el ánimo alterado, con creencias y dudas basadas en información poco rigurosas y con creencias falsas.  

En ese momento, entra el juego el profesional sanitario, el equipo médico que lo atiende, el oncólogo que tiene que tranquilizar, resolver y explicar todas las dudas al paciente oncológico. En ese caso ¿Qué se le dice a un paciente para tranquilizarlo tras leer información oncológica en Internet si llega preocupado por ello? Una pregunta que vamos a intentar responder en este artículo. 

Este problema no le sucede a todos los pacientes. Muchos, a la hora de buscar, se sienten satisfechos con la información que encuentran en Internet y no buscan más, o se conforman con la información que el médico le va dando progresivamente. Sin embargo, siempre existe una parte que decide lanzarse al Dr. Google. 




Según el oncólogo Raúl Márquez, del MD Anderson Cancer Center de Madrid, la idea es detectar cuál es el problema en su búsqueda. "Lo que tiene que hacer el médico es detectar si la información que trae es de una mala fuente, y hay que verificarla, o ver si la malinterpreta, en ese caso, explicársela mejor, para que lo entienda", explica Márquez.  Cuando un paciente llega a la consulta con este problema es muy importante que se contextualice el caso para poder contrastarle la información al paciente y poder aclararlo. "Lo más importantes es darle mucha confianza", explica Márquez, que prosigue diciendo que "hay que confirmarle la información, negárselo o ver qué es lo que le preocupa". 

Entonces, ¿existe alguna forma de controlar o filtrar que un paciente oncológico no se meta en Internet a leer indiscriminadamente sobre su enfermedad? El Dr. Márquez cree tener una respuesta a esta pregunta. Y es no. De hecho añade: "No hay que restringirles la información".  

Paciente informado, paciente aliado

"Darle información al paciente le va a proporcionar tranquilidad al paciente, por eso les instamos a que lean libros y se informen, pero siempre que lo contrasten. El control no es bueno, restringir información no es bueno en ningún aspecto, pero hay que contrastarlo, y hay que tener siempre en cuenta que un paciente informado es un paciente aliado", explica Márquez. 

En este sentido, la recomendación de links o enlaces en Internet puede ser una solución para ayudar al paciente en el caso de que quiera buscar información con Internet, para llevar al paciente a lugares en los que la información sea lo más fiable posible. Para Márquez, actualmente en Internet hay mucha información para el paciente oncológico, y en general es de poca calidad. "El 80% es redundante, no va a llevarlo a ningún sitio. No está contrastada, es muy subjetiva e induce a errores, lo que lo lleva a caer en páginas maravillosas o por el contrario a encontrar información muy mala", concluye Márquez.

¿Sería entonces una buena fórmula la preescripción de links? ¿Se conseguiría así que el paciente oncólógico que quiera buscar en Internet tuviera un decálogo de información rigurosa, de calidad e indentificada sobre lo que está buscando?